Saber estar para tus personas favoritas: La red invisible que nos sostiene
Reflexiones sobre los ciclos de la vida, el dolor, la gratitud y el valor de dar el primer paso para acompañar a quien queremos.
Agosto y sus contrastes
Agosto no solía ser de mis meses favoritos. Al terminar la secundaria, mi papá falleció repentinamente en este mes. Me llevó tiempo amigarme con ese momento del año y soltar la rabia hacia un período específico que simplemente registraba el paso del tiempo y los ciclos de la vida. Con los años entendí que la claridad no llega de un día para otro tras una sola meditación; la claridad se trabaja con sinceridad y humildad.Este agosto de 2026 volvió a mover mi mundo emocional: entre el eclipse solar, nuevas prácticas meditativas y la vida misma, me enteré del fallecimiento del papá de dos grandes amigos. La noticia me entristeció profundamente, pero también me llevó a honrar la vida de ese hombre, la fortaleza de mis amigos y esa red invisible que nos une.
Paradójicamente, agosto también me trae aniversarios de vida que renuevan mi energía y el nacimiento de sobrinos e hijos de amigos, recordándome la magia de la vida contenida en un ser pequeñito. ¿Qué nos revela quien acaba de llegar? ¿Y qué nos enseña quien trasciende?
SA - TA - NA - MA: El ciclo eterno
En Kundalini Yoga meditamos con un mantra que representa el ciclo continuo de la existencia universal:SA: Nacimiento, origen o infinito.
TA: Vida, manifestación de lo creado.
NA: Muerte, transformación o cambio.
MA: Renacimiento, regeneración y nuevo comienzo.
Inmersa en este movimiento de emociones, me permití explorar nuevos espacios. Acepté la invitación de una amiga para realizar un entrenamiento de 8 días de meditación con diferentes mentores facilitado por Younity, haciendo una pausa en mi práctica habitual. Integré lo que resonaba con mi presente, sumándolo a mi camino con la Cábala y a nuestras caminatas familiares hasta el Santuario de la Virgen Nossa Senhora da Assunção aquí en Portugal, un espacio de refugio y gratitud que encontramos al vivir lejos de nuestra tierra de origen.
El sentido de estar presentes
Ayer, una pequeña muestra de cariño a la distancia hizo que mi amigo entrañable se emocionara al otro lado del océano. Al verlo, reafirmé algo crucial: todos buscamos un propósito. Algunos lo encuentran en la religión, otros en terapias, viajes o vínculos. En mi caso, esa búsqueda me regresa siempre al mismo punto originario: de donde venimos y hacia donde vamos, la Luz infinita del firmamento, el polvo de los pies de los santos, el Uno.¿Quién soy sin que el otro me reconozca? Él me tendió la mano cuando yo la necesité; hoy le toca a él y yo estoy aquí para sostenerlo.
Una invitación a ir más allá
Solemos hablar de la valentía de pedir ayuda, pero hoy quiero proponerte el ejercicio inverso: ¿sabemos observar al otro y percibir cuándo nos necesita, aunque no lo pida?A veces, una de nuestras personas favoritas no tiene las fuerzas ni para enviar un mensaje de auxilio. No esperemos. Animémonos a ofrecer nuestro apoyo de manera proactiva. Con una pequeña acción, permites que tu corazón se expanda al dar amor, y quien lo recibe encuentra el abrazo y las fuerzas necesarias para seguir adelante.
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