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La ilusión de crecer solos: Por qué la red es nuestro verdadero sostén

¡Hola a todos! 🌿 Estos días estuve reflexionando bastante sobre esa idea extendida de que el camino del autocuidado, el yoga o la meditación es una búsqueda estrictamente individual. Nos topamos con maestros, guías, profesores y colegas, pero en el proceso de la práctica diaria y en el intento por sostenerla, a veces caemos en la trampa de creer que estamos haciendo todo esto únicamente por nosotros mismos, movidos solo por un empuje o decisión "individual". Sin embargo, con el tiempo y la práctica he comprendido algo fundamental: lo que hago por mí misma repercute directamente en mi entorno, y a la vez necesito de ese entorno para poderme desplegar. Nadie crece en soledad; necesitamos de esa red. Para poder mirar hacia adentro y transformar esa relación primera —la que tenemos con nosotros mismos—, siempre precisamos de un otro que nos haga de espejo y nos ayude a exponernos. Aislarse o pretender crecer de forma autosuficiente es, en el fondo, evadir la realidad. Vivimos en...

La ciclicidad, el escape y la estrella que nos llama: Reflexiones al ritmo de "En Replay"

  La ciclicidad, el escape y la estrella que nos llama: Reflexiones al ritmo de "En Replay" Comienza septiembre y venimos de un agosto intenso con dos eclipses que han dejado a más de uno recalculando. A mi alrededor percibí esa energía de movimiento constante y, en mi propia vida, también la he sentido profundamente. Sin buscar culpables afuera ni poner excusas —saben que no me gusta ir por ahí—, estos momentos nos invitan a pausar y observar. Hace un tiempo, mi hermano me invitó a escuchar a Malditos Perros Secuaces , una banda de amigos suyos en la que se ha sumado como músico. Me apasiona la música y el arte en general por su capacidad de exponer o expresar de alguna forma lo que muchos sentimos. Siento que la Divinidad inspira a unos pocos susurrándoles ciertas informaciones (que los artistas transmiten en su forma de arte) que luego acompañan a miles de personas en distintas épocas y lugares. Mi mamá nos transmitió músicas que escuchaba de chica y que hoy compartimos co...

Saber estar para alguna de tus personas favoritas

Saber estar para tus personas favoritas: La red invisible que nos sostiene Reflexiones sobre los ciclos de la vida, el dolor, la gratitud y el valor de dar el primer paso para acompañar a quien queremos. Agosto y sus contrastes Agosto no solía ser de mis meses favoritos. Al terminar la secundaria, mi papá falleció repentinamente en este mes. Me llevó tiempo amigarme con ese momento del año y soltar la rabia hacia un período específico que simplemente registraba el paso del tiempo y los ciclos de la vida. Con los años entendí que la claridad no llega de un día para otro tras una sola meditación; la claridad se trabaja con sinceridad y humildad. Este agosto de 2026 volvió a mover mi mundo emocional: entre el eclipse solar, nuevas prácticas meditativas y la vida misma, me enteré del fallecimiento del papá de dos grandes amigos. La noticia me entristeció profundamente, pero también me llevó a honrar la vida de ese hombre, la fortaleza de mis amigos y esa red invisible que nos une. Paradóji...

¿Destino o libre albedrío?

  ¿Destino o libre albedrío? Esta semana elegí cuidar mi voz por un dolor de garganta, así que no habrá versión en audio. Pero no quería dejar de compartirles esta reflexión. Para mí, escribir también es una forma de detenerme, observarme y hacerme preguntas. Y últimamente hay una duda que me vuelve una y otra vez: ¿Por qué nos pasan las cosas que nos pasan? ¿Existe el destino o tenemos libre albedrío? No tengo una respuesta definitiva. Y quizás eso sea lo más interesante. Un camino de búsquedas y preguntas Mis primeros acercamientos a la espiritualidad fueron de chica en la Iglesia Católica. Iba con mis hermanos a la parroquia, tomé la Comunión y hasta cantaba en el coro (¡aunque me daba una vergüenza enorme porque me ponían siempre adelante!). De esos años recuerdo la calidez de socializar con otros chicos y, sobre todo, aprender a rezar como quien sostiene una conversación sincera con Dios. Con el tiempo me alejé de la Iglesia, y en mi juventud me acerqué al Hatha Yoga. Ahí la e...

De la ansiedad a la presencia

  De la ansiedad a la presencia Los últimos meses pasaron muchas cosas y, sin darme cuenta, algunas me llevaron "puesta" en una especie de acelere constante. Como tantas veces nos pasa, yo creía que estaba bien. Tengo salud,  cuento con el apoyo incondicional de mi familia y amigos,  duermo bien, combino entrenamiento de fuerza y cardio con prácticas más relajantes, medito por las mañanas, me alimento de forma consciente y me apasiona mi trabajo. En los papeles, mi checklist diaria estaba completa. Aparentemente todo se veía en orden, pero algo en mí activaba el modo supervivencia. La ansiedad empezaba a subir en los momentos menos pensados. Se manifestaba en detalles sutiles: hacer ciertas tareas más rápido, como si quisiera "sacarme las cosas de encima" para llegar cuanto antes al momento de descanso. En el mientras tanto, la consigna implícita era "aguantar los trapos". Pensaba que sabía parar. De hecho, no registré lo que me pasaba hasta que mi psicól...

El "no" ya lo tengo... ¿y el "sí"? También.

El "no" ya lo tengo... ¿y el "sí"? También. Muchas veces soy mi propia enemiga. Esta semana me vi muy exigida desde adentro —por mí misma— y desde afuera —en lo laboral—. Pero en medio de ese ritmo reconozco algo que fui masticando estos días: si bien muchas veces damos por sentado que "el no ya lo tenemos asegurado", la verdad es que el "sí" también está ahí, esperando por nosotros. ¿Cuántas veces me dije que no podía? ¿Cuántas veces ni siquiera fui al gimnasio porque mi mente ya me decía que no tenía energía, que no iba a aguantar 50 minutos de movimiento? ¿Cuántas veces antes de una reunión importante me dije que no estaba lista? Muchas. Muchísimas. Sin embargo, las prácticas de meditación, la escritura diaria y el espacio de terapia me han enseñado a observar quién habla dentro de mi cabeza. A cuestionar a esa voz que me dice que "no", cuando en realidad el "sí" estuvo primero. Porque en la base de todo movimiento hay un ...

No hay nada malo en mí

No hay nada malo en mí Estos últimos días me han sucedido varias cosas todas juntas. Y sí, la vida es un poco eso. A veces parece que estamos haciendo la plancha y pasa lo mismo de siempre: la rutina, el trabajo, el movimiento, las mismas caras. Pero, de repente, empiezan a pasar cosas nuevas y la exigencia exterior te pide salir de lo conocido. En lo laboral, me llegaron invitaciones a tomar desafíos que venía postergando para el año que viene... pero se adelantaron. En lo personal, también empecé a sentir cambios en cómo percibo mi cuerpo y mis emociones. Todo esto mientras intentaba reacomodarme tras haber estado un mes en Argentina, mi país de origen, con todo el impacto emocional, mental y físico que eso conlleva. Al regresar al país donde vivo actualmente, me tocaron responsabilidades que me exigieron muchas horas de trabajo, fines de semana incluidos. Y en medio de esa montaña de cosas... el Mundial de fútbol. Otra vez viendo a mi selección llegar a una final desde el extranjero...