No hay nada malo en mí Estos últimos días me han sucedido varias cosas todas juntas. Y sí, la vida es un poco eso. A veces parece que estamos haciendo la plancha y pasa lo mismo de siempre: la rutina, el trabajo, el movimiento, las mismas caras. Pero, de repente, empiezan a pasar cosas nuevas y la exigencia exterior te pide salir de lo conocido. En lo laboral, me llegaron invitaciones a tomar desafíos que venía postergando para el año que viene... pero se adelantaron. En lo personal, también empecé a sentir cambios en cómo percibo mi cuerpo y mis emociones. Todo esto mientras intentaba reacomodarme tras haber estado un mes en Argentina, mi país de origen, con todo el impacto emocional, mental y físico que eso conlleva. Al regresar al país donde vivo actualmente, me tocaron responsabilidades que me exigieron muchas horas de trabajo, fines de semana incluidos. Y en medio de esa montaña de cosas... el Mundial de fútbol. Otra vez viendo a mi selección llegar a una final desde el extranjero...
Den Conecta
Un espacio para conectar palabras e idiomas con yoga, meditación y la vida migrante.