“Try”, de Colbie Caillat: cuando dejar de intentar tanto es el verdadero acto de amor propio
Hace un tiempo descubrí la canción Try, de Colbie Caillat, y desde entonces resuena en mí como un recordatorio suave pero firme:
“You don’t have to try so hard / You don’t have to give it all away / You don’t have to change a single thing.”
("No tienes que intentarlo tanto / No tienes que darlo todo / No tienes que cambiar absolutamente nada.")
Esta canción nació de una experiencia real y dolorosa de la propia Colbie. En 2014, la artista contó que sentía una fuerte presión por parte de su sello discográfico para "verse más sexy", usar Auto-Tune, parecerse a otras cantantes. Durante una sesión de composición junto a Babyface y Jason Reeves, esa frustración se convirtió en una conversación, y de allí brotó espontáneamente el mensaje de Try: no hay que cambiar para agradar, ni esforzarse tanto para encajar.
El video que acompaña la canción, donde mujeres de todas las edades se muestran sin maquillaje ni artificios, fue otro acto de rebeldía tierna: mostrarse tal como son, sin el mandato de la perfección estética.
Y es justamente ahí donde esta canción me hizo detenerme.
Porque muchas personas –y me incluyo– hemos crecido con el mandato de que tenemos que ser mejores: en casa, en la escuela, con las amistades, en los vínculos, en el trabajo. “Tenés que dar lo mejor”, “tenés que mejorar”, “tenés que superarte”, como si el solo hecho de ser no fuera suficiente.
Últimamente vengo reflexionando sobre eso.
Sobre cómo muchas veces estamos atrapados en la idea de que siempre hay que estar “haciendo algo para mejorar”: un nuevo hábito, una nueva terapia, otra relación, un libro de autoayuda que ahora sí nos dará las respuestas. Como si todo estuviera afuera, y uno mismo no alcanzara.
Pero aprendí –y sigo aprendiendo cada día– que el afuera grita, exige, compara. Y que lo de adentro susurra. Es una voz suave, que no se impone ni se desespera por ser validada. Una voz que sabe quién es. Que no pide permiso para ser, que se reconoce en el silencio y que recuerda nuestros verdaderos deseos, aunque el ruido externo intente taparlos.
Try me conecta con eso: con la posibilidad de no tener que demostrar nada. De no tener que cambiar “para gustar” o “para merecer”. Me recuerda que, a veces, lo más valiente no es seguir intentando ser alguien mejor… sino permitirse ser exactamente quien uno es, con sus luces y oscuridades, con sus dolores y sus alegrías.
La vida es un poco todo eso…
Así que te invito a escuchar esta canción que me gusta tanto, y te invito también a hacer esta pausa:
Take your make up off
Let your hair down
Take a breath
Look into the mirror, at yourself
Don't you like you?
Cause I like you.
Comentarios
Publicar un comentario