La vida no para (y eso no significa que tengamos que ir corriendo)
"Mesmo quando tudo pede um pouco mais de calma
Até quando o corpo pede um pouco mais de alma
A vida não para"
– Lenine
Vivimos en un mundo que gira cada vez más rápido.
Un mundo que celebra la productividad, la velocidad, el “ya”, el “más”.
Donde parar es sospechoso, y descansar, casi un pecado capital.
Y sin embargo, el cuerpo pide.
El alma pide.
Nos susurran –a veces nos gritan– que paremos un poco.
Que respiremos. Que miremos.
Que no todo tiene que resolverse ya. Que no todo tiene que hacerse ahora.
Yo lo escucho.
Ese susurro llega en medio del día cuando la lista de pendientes no se termina.
O en la noche, cuando el cansancio es tan profundo que ni el sueño lo apaga.
Lo escucho también cuando me descubro exigiéndome más de lo que puedo dar, solo por esa costumbre cultural de estar “a la altura” de… ¿de qué?
Y en medio de eso, me viene esta canción.
Como una pausa. Como un abrazo. Como una verdad sencilla:
la vida no para.
Pero eso no significa que yo tenga que ir corriendo.
Eso no significa que tenga que estar disponible para todo y para todos.
Puedo fingir tener paciencia, sí, pero ojalá un día ya no tenga que fingirla.
Ojalá pueda habitarla. Respirarla. Cultivarla.
Como quien cuida una flor rara.
Porque eso es la vida: rara, preciosa, única.
Y no quiero pasarla apurada.
No quiero mirar atrás y ver que, por no parar, me perdí de vivir.
Hoy, aunque todo me grite que acelere, elijo bajar un cambio.
Aunque parezca que no hay tiempo, elijo hacer tiempo.
Aunque duela ir más lento en un mundo que corre, elijo quedarme conmigo.
Porque si yo no me habito, ¿quién lo va a hacer por mí?
✨
Te dejo una pausa.
Una respiración consciente.
Una canción que tal vez, como a mí, te abrace.
🎧 Paciência – Lenine
Comentarios
Publicar un comentario